De todo un poco

domingo, 1 de febrero de 2009

Domingo

El domingo por la mañana
me levanto y enciendo la radio
para llenar vacío de las cuatro paredes,
el café con olor a café
y los fieles en la calle a confesar el pecado semanal,
yo me siento, me paseo y miro...te espero.
Al cabo de una hora apareces con el cabello mal peinado
y un vestido verde que absorbe al sol,
me llena la felicidad a través de la ventana,
él aparece en escena y recita sus lineas
luego te besa, te abraza y con locura respondes,
yo voy por mas café y al regresar los veo en la cocina
mientras él te atrae a sus dominios
y tu sin querer o con querer rompes la taza que te regalé.