De todo un poco

miércoles, 15 de agosto de 2007

Tumba de cielo

Me subí al globo
pensando en subir
pero nunca pensé en como iba a descender
cuando vez que una simple llama
te lleva tan lejos, tan cerca del cielo
no te preocupas por nada
ni siquiera por quemarte los dedos...
Es otra noche y estoy parado en la esquina
como todos los días
hoy tengo de compañero a una cuchara,
un mechero a bencina que compre,
la jeringa de hace dos semanas,
y el frió de años,
me dispongo a calentar la mezcla
que fría y con un olor pestilente
reposa sobre la cuchara agitándose por el viento
que corre de norte a sur trayendo nubes
que se posan vertical sobre mi cabeza
con las nubes también llegan los recuerdos,
me aseguro de que nadie este cerca y la temperatura
comienza a elevarse, hay que ser fuerte nadie te dijo
que el calor actúa rápido sobre el metal
y mi palma ya comienza a calentarse estando lejos de la llama,
me quedo mirando como danza el fuego y no pienso en nada
mas que en meter los últimos gramos a mi circulación,
me comienzo a agitar y miro cada tres segundos a cada lado
hoy quiero sentirme bien y creo que queda la dosis justa
no estoy dispuesto a compartir mi felicidad con nadie
quiero que hoy la alegría recorra mis venas aunque sea la ultima vez,
no tengo fe en nada y creo que una vez si tuve,
ya no recuerdo si me levante temprano un domingo alguna vez
no estaba seguro si lo hice alguna vez pero si lo hubiera hecho
estaba seguro de que fue una perdida de tiempo.
Afirmo la cuchara con mi boca y pongo el contenido en la jeringa
ya estoy tan cerca de la felicidad que comienzo a llorar
me caen algunas lágrimas como las que cayeron la ultima vez que vi a mi madre,
pero ya era tarde la luna como único testigo me ilumino
el brazo y clave mi vena dejando caer la felicidad desbordante sobre mi ser...
Desperté, la tarde ya se estaba poniendo otra vez y creo que el sol
se llevo todo lo que me quedaba...
Ya no tenia felicidad y la dosis estaba a un precio que no podía pagar,
me quede sobre la cama pensando que dolía menos...